Mi Ipod Classic cumple 4 años

Mi reproductor musical ha cumplido cuatro años de uso. La verdad es que nunca pensé que fuese a durar tanto, sobre todo por el uso intensivo que le doy (supera facilmente las 30 horas semanales).

Vivo rodeado de música desde que tengo uso de razón. A todas horas. Mi trabajo tiene muchos momentos de concentración, de reflexión personal con el ordenador ante un documento, diagrama o lo que sea. En estos momentos la música me permite aislarme.

Mi reproductor (Algunos lo llaman Gadget) encargado de gestionar mi biblioteca musical es un Ipod Classic de 80 GB de la marca Apple, y que adquirí allá por el 2007.

Reconozco que soy bastante “especial” para todo lo que tiene que ver con la música. En casa tenemos un ampli DENON para música, cine, videojuegos… Uso unos cascos portátiles SennHeiser (modelo px-200) para el día a día. NO tengo música en mi biblioteca musical que no esté perfectamente catalogada con su autor, artista, compositor, año de publicación, género…

Mi epoca de Minidisk

Antes del Ipod Classic era de MiniDisk. Bueno, eran esos aparatitos cuadradotes, un poco armatostes que funcionaban con unos discos ópticos la mar de raros, y que consumía batería a punta pala. En ese momento eran los chismes que mejor calidad musical ofrecían. Tras romperse uno a los 2 años de uso mas o menos, y que me robasen el segundo (un descuido en una cafetería) decidí cambiar.

Me informé, estudié, comparé y al final me decidí por este aparato de Apple.

Una vez adquirido lo primero que hice fué incorporar toda mi biblioteca musical a Itunes. Mi biblioteca musical está formada por un mogollón de Discos Compactos (CD’S), música en formato MP3, y vinilos, los cuales a día de hoy los conservo con cariño y por lo que han significado en mi vida, pero que practicamente no uso ya.

Itunes, odiado, amado…

En mi caso, catalogar todos mis discos compactos en Itunes fué mas o menos sencillo. Itunes es lo mas parecido a una biblioteca de música, con una buena gestión de artiscas, carátulas, géneros. Mas o menos lo que harías de forma física con tu colección de cd’s o vinilos. Bueno, pues como os digo, organicé mi biblioteca, conecté el Ipod y “E Voila!”, tenía todos mis discos en el bolsillo, con una calidad de salida excelente.

Existe en este mundo de las tecnologías como una especie de discusión, enfrentamiento, bandos, entre los partidarios de los productos de Apple y los enemigos y defensores de otras filosofías (“¿Androides?”). Es un tema que me resulta interesante desde el prisma de un consumidor de música puro y duro como soy yo. Mira, yo no soy ni Apple ni Android, pero lo que si soy es un consumidor de música desde que oía los discos de “The Beatles” y “Janis Joplin” que ponían mis padres en casa, pasando por varios Walkmans, varios diskmans, Minidisks, Mp3 de los chinos baratos baratos. Y me quedo con el Ipod Classic. Es el mejor chisme que puede tener un melómano musical como yo.

Con toda esta historia que os cuento de defensores y detractores de Apple existen frases, afirmaciones, cuestiones que me han comentado amigos y conocidos, que realmente me dejan perflejo.

“Es que es muy caro. No fastidies, 250 euros. Por ese precio me compro tres en los chinos o en el Media Markt”

No tengo mucha costumbre de comprar en los bazares chinos. Responden a un tipo de consumismo basado en el usar y tirar que no va mucho con mi forma de ser. Hombre, sobre que 250 euros es caso o barato dependerá del indicador o medida que utilices para comparar. Por si solo 250 euros que fue lo que me costó no será caro ni barato hasta que lo compares con algo similar en el mercado.

Yo voy a realizar el siguiente ejercicio. Voy a intentar calcular un indicador, el coste / hora de uso. Reflejo las horas de uso que tiene mi IPOD y lo relaciono con el precio final, y a ver que sale.

Tomaremos mas o menos 30 horas semanales de uso (seguramente sean mas) y redondearemos a 52 semanas, que son las semanas que tiene un año. Esto nos da un total de 1.560 horas al año. Lleva 4 años funcionando, por lo tanto son 6.240 horas de uso. Si dividimos por el precio final tenemos 250 / 6240 = 0,04. 4 centimos por hora de uso. Es decir, cada hora de uso de mi Ipod me cuesta a día de hoy 4 céntimos.

Yo creo que este simple cálculo nos lo deberíamos aplicar todos cuando queremos adquirir un producto, el que sea. ¿Cual es el uso que le voy a dar?, ¿Puntual?, ¿Continuo?. Este parámetro nos dará una idea sobre si necesitamos realizar una inversión mayor para un producto mas duradero, y por otro lado el nivel de exigencia que queramos pedirle.

“Es que no tiene USB”

En estos 4 años no me he visto en la necesidad de “pinchar” un USB en mi Ipod. Vuelvo al principio de la historia. ¿Necesita un Diskman o Tocadiscos, o Minidisk un USB?. Hombre, lo que creo que necesita es una cierta capacidad, una interacción con tu biblioteca musical, muchísima calidad de sonido, y por supuesto durabilidad, que sea un artículo maduro, robusto.

Claro, otra cuestión es que queramos llevar una navaja multiusos. “Claro, es que no tiene radio!, vaya mierda de aparato”, “es que no puedes grabar ficheros”, “es que no puedes reproducir formatos flash, flesh y flips..!.”. Completamente de acuerdo en esto. Yo creo que si necesitas todas estas cuestiones debes de acudir rapidamente al Media Markt, Deal Extreme o cualquier tienda de chinos y comprarte el reproductor de música ahí, que va a tener de todo. Por cierto, ya que estás que no se te olvide que lleve un abrebotellas para cuando nos tomemos los botellines con los amigos, una linterna para cuando hagas espeleología y puedas ponertelo en la frente y que tenga tambien un recogepelusas para que te lo puedas pasar por el abrigo antes de ir a visitar a un cliente o entrar a una reunión .

Yo mientras tanto seguiré utilizando mi viejo Ipod Classic para escuchar la integral de sinfonías de Mahler.

Tampoco quiero dar una imagen de persona cegada a una marca o aun determinado producto. Como consumidor intento comprar lo mejor, en función del uso que le vaya a dar, y mis capacidades económicas. La cuestión es que a día de hoy nadie, de verdad, nadie ha conseguido sentarme y mostarme un aparato de música que ofrezca lo mismo, no digo que de más, sino únicamente lo mismo que ofrece un Ipod Classic, ni mas ni menos.

“Es que la música la tienes que tener en Itunes, la tienes que tener catalogada y no puedo pincharle cualquier canción”

Vamos a ver, ¿Hablamos de música o de poner banderillas?. La música hay que tenerla en algún sitio. De pequeño tenía cintas TDK grabadas pues era lo que podía pagar, luego  discos de vinilo, luego compactos, luego mp3 (comprados y “prestados”). Todos estos elementos, piececitas, obras… conforman  mi biblioteca musical. Refleja mi vida, mi juventud, mi rebeldía, mi madurez, mi niñez, mis hijos, mi amor. Como tal espero continuar con esta tradición, tener una personalidad, mi pequeño universo musical. no me interesa almacenar música por almacenar. Ni lo he hecho antes ni lo haré ahora. me parece sucio. Únicamente forma parte de mi biblioteca lo que oigo, tratado con cariño, con mimo. Tratar las obras musicales únicamente como carpetas en un arbol de directorios es para otros.

Tambien hay reflexiones interesantes, como que por lo que te has gastado en un Ipod Classic en estos cuatro años podrías haber tenido tres. Bueno, esta cuestión me llevaría a divagar sobre nuestra sociedad de consumo de “usar y tirar”, el concepto “ecológico” y mas ideas sobre las que ahora mismo no voy a reflexionar.

By Nostromo

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