Píldoras Musicales (3)

Tercera dosis de Ibuprofeno musical. Venga, a disfrutar, o a sufrir, según te sienten…

  • Biosphere. Música electrónica para calmar los sentidos. El tema, “Ancient Campfire”, del album “ShenZhou”.
  • Mogwai. “San Pedro”. Extraído de su último trabajo hasta la fecha.
  • Alva Noto & Ryuichi Sakamoto. Electrónica “Concreta”. Gracias Antonio de nuevo por descubrirme a Alva Noto. En este caso trabajando a pachas con Sakamoto.
  • INXS. Guau, mover un poquito el esqueleto. “Mistify”.
  • LeadBelly. Una canción de hace mas de 80 años “Where did you Sleep Last Night. Blues del delta en estado puro. Espléndida la versión que hizo Nirvana en los 90.
  • Ravi Shankar. Sonidos de la india, nada mas.
  • Gavin Bryars. Repetitivo, iterativo, repetitivo, iterativo, repetitivo, iterativo… Mágico.
  • Nusrat Fateh Ali Khan. Etnica, tierras árabes del mediterraneo.
  • Steve Reich. Buff, un ciclo en tu mente. Los pensamientos se van y vuelven, se van y vuelven, se van y vuelven.
  • The Dream Syndicate. “Halloween”. Creo que es la canción que mas veces me he imaginado tocandola en directo.

By Nostromo.

La música que cambió mi vida. The Stone Roses

Tenía 18 años. La flor de la vida. Cuando estas saliendo de ese periodo extraño, confuso, de la pubertad y empiezas a adentrarte en la madurez mas absoluta.

1989, y un disco, The Stone Roses. Es, despues de mas de 20 años el disco que mas he escuchado, sin lugar a dudas, el disco con el que mas he bailado, el que mas pedíamos en las cabinas de música de los garitos de Malasaña de la época, el que cuidaba con cariño cuando bajaba la aguja de mi tocadiscos, y por supuesto, una de mis primeras camisetas.

No solo fué la música, fué la estética, el revival psicodélico, la vuelta de los flequillos mods, los polos, las camisetas de rallas, Manchester, como siempre, Manchester.
Como muchas sensaciones que te gustaron con 18 años, era sentirte diferente, único.

Recuerdo cuando ibamos a casa de mi amigo Z. y pasábamos las tardes oyendo y reoyendo el disco, de principio a fin, desgranando sus matices, Waterfall, Don’t Stop que era Waterfall tocada al reves, ese ring ring de teléfono que estoy convencido que sonaba en una canción, el mover la cabeza. Z tenía un pequeño juego de luces, una especie de cinexin, y con unos celofanes de colores rojos, verdes, amarillos, nos ideamos una especie de foco psicodélico que enfocabamos sobre una de las paredes de la habitación y nos hacía sentir como en un garito de Manchester.

Desde el punto de vista técnico, el disco es perfecto, de principio a fin, desde “I Wanna by adored” hasta “fools good”. “She bangs the drums” te hace moverte sin parar. Las melodías tienen un toque de Beatles, algo infantil. La guitarra de John Squire es única, es el típico sonido característico que no has oido en ninguna parte, es como la guitarra de Johnny Marr, Jimy Hendrix o Mark Knopfler. Sabes que son ellos.
La batería de Reni es algo fuera de lo normal. Es el Keith Moon de los 90.

¿Como unos tíos de Manchester podían ser tan buenos tocando?, ideando melodías, mezclando la psicodelia rockera de led Zeppelin con ritmos de baile, el pop de The Smith, las melodías de The Beatles.

Soy incapaz de decir cuantas veces he pinchado el Vinilo. ¿500?, ¿1000?. Siempre que me lo pongo es como si volviese a los 20.

Cambiaron mi forma de ser, me deje flequillo, camisetas de rallas, me hizo formar parte de un colectivo (la psicodelia de Manchester) del que eramos cuatro gatos en Madrid, y eso es bonito y único, me di cuenta de la magia de la música, de como evolucionan melodías de los 60, 70, como se mezclan los sonidos para crear nuevos sonidos. Me hicieron “Indie” para toda la vida. Luego vino el Shoegaze, MBV, slowdive y otros, pero eso es otra historia…

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Os dejo el enlace al disco completo en Spotify.

By Nostromo.