OMMWRITER – Mi editor de textos favorito

Ommwriter LogoOmmwriter es un editor de texto. Su única misión es poner en negro sobre blanco nuestras ideas. No hay cursivas, ni negritas, ni barras de herramientas, ribbons, formatos, tablas, diseños de página, mapas de contenidos, índices… Nada que pueda despistarnos de nuestro trabajo.

Se podría decir que es una evolución de los procesadores de texto de toda la vida (notepad, textedit) centrandose en mejorar la experiencia como escritor.

Tenemos únicamente 4 tipos de letras, de tipografía tan simple que no nos aleja de nuestro objetivo. Expresar nuestros pensamientos, y para ello no nos hace falta una barra de formato.

Cuatro tamaños de letras, que además se aplica a todo el documento, no a una parte en concreto.

Diferentes fondos de escritorio para que nos inspire en nuestro trabajo. Realmente funcionan. Son imágenes oníricas, algunas desenfocadas. No sabría realmente decir que representan, pero me permiten seguir trabajando. No me dispersan.

7 melodías que nos acompañan en nuestra escritura. 7 sonidos diferentes para cuando pulsamos las teclas del teclado. Inspirador.
Guardar y recuperar archivo. Nada más.

Es una herramienta perfecta para cuando nos enfrentamos a una idea, queremos plasmarla de la mejor forma posible, como redactar esa introducción para esa oferta que estamos preparando, un post para nuestro blog, un capítulo de esa novela que no conseguimos finalizar, un email donde queremos expresar nuestro amor a la persona amada……

Llevo bastante tiempo trabajando con ella, en entorno Mac, que sabéis que es con el que trabajo normalmente, pero también existe versión para Windows e IOS. En estos momentos desconozco su precio, pero yo lo adquirí a 1,99 €, un precio mas que adecuado.

Es un producto español. Lo ha desarrollado un pequeño equipo de Barcelona. Os dejo un video adjunto de elaboración de este Post en Ommwriter.

By Nostromo

¿Porqué me gusta correr?

Nunca me ha gustado el deporte.

De pequeño era el niño al que elegían al final cuando se organizaba un partido de fútbol. No era gordito, pero recuerdo que siempre quedábamos los últimos en la elección un niño bastante gordito y yo. Al final nos hicimos amigos.

El único deporte que he practicado con asiduidad es la natación, llegando a formar parte del club de natación Moscardó, pero una mala experiencia en una competición me hizo ver que el deporte, y por lo menos el competitivo,  no era lo mío.
En Noviembre de 2011 comencé a correr. Bueno, comencé por andar, posteriormente a andar y trotar, y ya finalmente trotar.  Los 40 años traen reflexiones vitales, y estas reflexiones me llevaron a la necesidad de cultivar nuevos hábitos. Buscar nuevos horizontes.
¿Porque me gusta correr?. A priori es un deporte “coñazo”. ¡Correr es de cobardes! me dicen. Sonrío de forma inconexa y pronuncio un ¡jejeje! inexpresivo, pues yo tampoco entiendo lo que quieren decir con esa “frase hecha”.
 Me gusta correr por su componente ZEN. Sales a trotar (prefiero decir trotar pues mi ritmo es muy, muy lento) y la única compañía que tienes son tus pensamientos. Últimamente ya no salgo ni con música. La música relaja, y es algo a lo que puedes aferrarte ante una carrera larga, un momento de cansancio. Puedes abstraerte de ese pensamiento negativo que te está diciendo “¿no sería mejor que te parases en aquella terracita y te tomases una cañita bien frequita?”. No salgo con música para disfrutar totalmente de la experiencia.
Correr, y seguir corriendo es fortalecer tu voluntad, dominar tus debilidades. Te llegan pensamientos que te dicen ¿que haces tío, con el calor que hace? ¿te pagan por correr?, ¿pues déjalo!. Y esto es parte de lo que me atrae. ¡No lo voy a dejar!. Yo tengo más voluntad de lo que mi propia mente me quiera hacer creer.
También fortalece tus músculos y mejora el corazón y los pulmones. Es algo solitarío, único. La experiencia de una carrera es totalmente personal. El sudor corriendo por tu cuerpo, el sol cegando, tu respiración, el mar calmado a tu derecha.
Corres es algo que va conmigo. Soy de costumbres minimalistas, y cada día mas. No hay deporte mas minimalista que correr. Unas zapatillas, ropa de deportes y bajarte a la calle. No tienes que realizar grandes desplazamientos, no tienes que coger el coche. No tienes que gastarte un “pastizal” en equipamiento. Atarte las zapas, ponerte las mallas y ya está.
El coste es mínimo, ya que aunque unas zapas buenas cuestan dinero, a alguien con conciencia minimal como yo, y con poco afán consumista le pueden durar años.
Corro sin objetivos. Me interesa el hábito, el que forme parte de mis costumbres semanales, no tanto los “retos” o “metas” que pueda conseguir. Los objetivos conseguidos están muy bien, pero una vez conseguidos producen un efecto de “deshinche”, de relajación sobre tus buenos hábitos conseguidos. Con lo cual está bien marcarte unas carreras en las que participar, unas medias maratones, algún día un maratón… pero sin olvidar que lo importante y verdaderamente saludable es el hábito de correr.
No me gustan los deportes pero….. me gusta correr.
By Nostromo.

Mi involución al papel

Siempre me ha gustado escribir, garabatear, tachar palabras, colorear, hacer gráficos, diagramas… De alguna forma intentar representar lo que se me pasa por la cabeza.

Cuando de jovencito comencé a trabajar lo primero que me compré fue una agenda. Siempre he sido organizado y nunca me ha gustado encontrarme con sorpresas. Es por esto que creo que siempre me ha gustado organizarme con agendas. 

La primera agenda que me compré fue una de la marca TASCHEN, creo que de Joan Miró. Intercalaba las hojas para escribir y organizarte el día y la semana, con imágenes de cuadros de Miró, que me encanta. Ese día comenzó mi relación con las agendas TASCHEN que duró más de 10 años (Picasso, Dalí, Escher, Van gogh). Además comencé a adquirir cuadernos MOLESKINE para trabajar. Para tomar notas en reuniones y garabatear ideas son ideales.

En el 2007 adquirí mi primer portatil MAC y comencé a usar ICAL (el programa de calendario) y dejé de usar mis agendas TASCHEN. Hombre, los beneficios de una agenda electrónica pues no los voy a enumerar aquí (recordatorios, sincronización con el móvil, inmediatez) y hasta hoy, sigo usando la agenda integrada con ICLOUD.En el 2010 compré el IPAD. Digo el IPAD porque el modelo que compré fue el primero, sin cámara ni nada, al poquito de presentarlo Steve Jobs… Flipé, y además me compré un lapicero muy chulo con el que iba a mis reuniones de trabajo, tomaba notas, hacía mis diagramas. Compré aplicaciones chulísimas para la toma de notas, NoteShelf, Penultimate… Estuve 2 años enteros de universidad donde todos los apuntes los tomé y elaboré con el IPAD.Después de todos estos avances tecnológicos en mi vida… estoy volviendo al papel. Mi mesa de trabajo se ha vuelto a llenar de color, con diagramas, listas de tareas, rotuladores, lápices, tachones. Me he dado cuenta de que las ideas fluyen mucho mejor. Después de utilizar sistemas complejos para la organización del trabajo como GTD y con herramientas como THINGS, OMNIFOCUS y otras, resulta que lo que más me gusta es tener  las grandes tareas anotadas en un cuaderno, y la sensación de ir tachándolas con un color diferente a medida que las voy finalizando. El papel perdura. De vez en cuando me pongo a releer esas viejas agendas TASCHEN, y veo a lo que me dedicaba hace 15 años, como de vez en cuando releo las cartas que mi padre me escribía desde lejanos destinos cuando yo tenía solo 5 años. Si en vez de cartas hubiesen sido emails no sé si los conservaría 35 años después.

No sé a dónde nos llevará el destino, si al final todo será digital, si desaparecerá el papel definitivamente, si convivirán por muchos años. Lo que sí creo es que estamos dominados por un “HYPE” tecnológico. Una expectación continúa hacia nuevos productos y dispositivos, y damos mas importancia al producto en sí que a lo que realmente queremos hacer con él. Nunca antes habíamos vivido con unos cambios tecnológicos tan importantes y en tan poco tiempo. Que no se nos nuble la mente, que los cambios tan rápidos pueden ser pasajeros.

Que mis hijos jueguen con el IPAD y sus consolas es algo que me encanta. Yo soy un “Gamer” desde hace 35 años. Pero creo que disfruto más cuando los veo garabateando y pintando sus hojas en blanco, pringarse con ceras, pinceles, Ir con ellos a la biblioteca a traernos cuentos y libros. “Manosear” en definitiva. 

Ha comenzado mi marcha atrás.

By nostromo.

Tentaciones

Eso es. De nuevo el consumo me tienta. En este caso unas zapatillas para correr. Me entran unos deseos irreprimibles de comprarme unas nuevas zapatillas ASICS, que es la marca que uso actualmente, y con las que estoy muy contento.

asics

Ya va para dos años que las tengo, y habré hecho más o menos 2000 kilómetros, y de alguna forma tengo la necesitad de cambiar.

La cuestión es ¿Es una necesidad real o es mas bien fruto del ansia por consumir que tenemos en esta sociedad de producción continua de productos?¿necesito cambiar?, ¿ya están gastadas?, ¿deformadas?, ¿me hacen daño?, ¿me deforman el pie? ¿Están rotas?. La verdad es que no, todo lo contrario, a medida que corro más con ellas las noto mas ligeras, que están perfectamente amoldadas a mi pie, que hice una buena compra en su momento, que me gustaría seguir con ellas muchos años, que con ellas he hecho mis primeras carreras de 10 Km.
La cuestión es ¿Tengo que invertir el esfuerzo de mi trabajo en este artículo? ¿Lo necesito realmente? ¿Debo gastar tiempo eligiendo la nueva zapatilla, desplazarme a un centro deportivo, probarme modelos, leerme los blogs deportivos donde me van a hablar de las bondades de las nuevas tecnologías GEL xxx, de la pronación 2.0, de la supinación invisible, adaptar mis pies y mi carrera al nuevo calzado?. ¿Deben acabar en la basura o en el fondo de mi armario mis actuales zapatillas?, ¿para ello han trabajado horas y horas personas que no he conocido, seguramente de países no muy desarrollados, por sueldos no muy halagüeños, en mis zapatillas?, para que ahora yo, persona del primer mundo ¿pueda jugar al “capricho”, pueda jugar al “usar y tirar”, pueda generar unos pocos “kilos” mas de mierda que enviar en contenedores a los mismos países del tercer mundo donde se fabricaron?.
Por otro lado, la cuestión es ¿Puedo tirarme 1000 kilómetros más con mis ASICS actuales?, pues no lo se, pero lo voy a intentar y te cuento…
By nostromo.

No dietas, no básculas. Simplemente estar atento

Aún con un poco de retraso publico este Post que escribí el 2 de Enero de 2013:

La Navidad. Periodo en el que abusamos en exceso de la comida y la bebida. Es dificil mantener tu cuerpo en equilibrio cuando se suceden tantas fiestas seguidas donde además parece que exista la obligación de consumir con ostentación y desmesura.Despues llega el exceso de kilos, los sentimientos de culpa, una nueva sensación cuando te agachas a atarte los cordones de los zapatos, y el plantearse nuevamente objetivos que, puede que cumplas o no, pero siempre producirán un estress innecesario en tu día a día.

Como todo hijo de vecino he engordado, aunque he respetado religiosamente mi hábito de salir a correr 3 días por semana. He cogido unos 3 kilos. Estoy en 88 kg cuando mi peso antes de las navidades era de 85 kg, y mi peso óptimo debe de estar en torno a los 80.
Voy a trabajar para volver a mi equilibrio, pero este año voy a cambiar mi planteamiento. Hace ya tiempo que reflexiono sobre la diferencia que hay en incorporar un hábito que consideras saludable para tu vida, o bien proponerte un objetivo, una meta e intentar cumplirlo. Hábitos y Objetivos. Ambos planteamientos vitales son interesantes y necesarios en la vida de cualquier persona. Necesitamos superarnos en las diferentes facetas de nuestra vida. El volver a tu peso ideal en el que te encuentres cómod@ es un buen ejemplo.

Este año no voy a establecerme ningún tipo de dieta especial, ningún calendario, no voy a pisar la báscula, no voy a acudir a ningún centro mal llamado “natural” y que propugnan pérdidas brutales donde da la sensación de que vas perdiendo los kilos a medida que andas por la calle, no voy a analizar el contenido en carbohidratos, glucosa, proteinas, etc que pueda tener la comida que vaya a ingerir. No voy a tomarme el peso un día a la semana para analizar mi “éxito” o “fracaso”. En vez de eso únicamente voy a “comer menos”. Son solo dos palabras, “comer menos” pero que encierra grandes beneficios.

Voy a alejarme de las básculas, con lo que voy a eliminar el estress que supone. “¿Habré hecho los deberes esta semana y habré adelgazado algo?”. Los sentimientos de tristeza, en el caso de no adelgazar, o de euforia, en el caso contrario nunca serán buenos, y generarán seguramente actuaciones exageradas.

Cuando una persona obtiene el peso deseado en la gran mayoría de casos se produce el efecto rebote. Esto es porque una vez que hemos logrado nuestro objetivo, nuestra fuerza y constancia se debilita. Deja de tener sentido lo que hacemos, nos debilitamos.

Voy a trabajar una idea mas sencilla. Unicamente estar atento en las horas de comida, respirar hondo, masticar mucho, casi hasta el aburrimiento, respirar hondo, concentrarte en los sabores, paladear, disfrutar, trabajar “un poco” la contención, tampoco es necesario que seamos monjes. No quiero cumplir ninguna meta, ni obsesionarme con mi peso, únicamente considero que es bueno que las personas comamos menos, y que sería bueno acostumbrar a nuestro cuerpo a ello.

Comienzo el año con 88 kg. El 3 de Febrero acudo a la carrera popular de las dos leguas de Leganés. Ese será el primer en el que me pesaré, despues de todo un mes, y podremos reflexionar juntos sobre la experiencia.