Calor, ayuno y los Impromptus de Schubert

Hoy ha sido un día especialmente caluroso, de finales de Junio, cuando todavía tu cuerpo no está aclimatado. He llegado a casa hecho un trapo y me he dejado caer sobre el puff que tengo al lado deI mirador del salón, y que me permite distraerme viendo como las personas y vehículos vuelven de sus lejanos lugares de trabajo a sus respectivas casas.
Se junta que es uno de los días que realizo ayuno integral… Si, así es… ayuno integral. me tiro 24 horas sin probar bocado. No te creas que lo hago por adelgazar, que por otro lado no me vendría nada mal… Tiene que ver mas con la contención que otra cosa. Es algo sobre lo que leí hace ya algunos años y en determinadas épocas retomo la costumbre de hacer uno semanal, y el caso es que sientan muy bien.
Bueno, pues en este ambiente de sofocón caluroso pre-veraniego y autocontrol para no irme de cabeza al frigorífico y tomarme una cerveza bien fresquita y unos cachitos de jamón he cogido por banda los impromptus de Schubert y me los he inyectado en vena…
uff… que bien… Son 8 píldoras que adormecen los sentidos de una forma majestuosa.
En la música de schubert noto perfectamente su juventud. Es un compositor que murió muy joven, con 31 años, y que te transmite con pasión ese periódo romático de principios del siglo XIX. Esa pena, dulce pena, interior, gozosa. Un llanto alegre. Vamos, esa sensación agridulce de la melancolía.

Han cumplido perfectamente su cometido. Han relajado mi espíritu inquieto, mi estress y esa sensación de “no parar” que tiene uno a veces cuando viene del trabajo con mil cosas en la cabeza, y super acelerado.

Hacen falta pocas cosas para ser feliz, o para pasar momentos de felicidad, pues tampoco es necesario ser feliz las 24 horas del día… De todo se cansa uno. Pues estos impromptus lo consiguen.

¿La edición?
De mi colección “Grandes Compositores de la Música Clásica”, formato vinilo. una edición de la philips cuyo interprete “Ingrid Haebler” desconocía, pero vamos, lo hace bastante bien. Tampoco soy un experto en interpretes de Schubert.
Se nota que es una interpretación femenina. No se como explicarme, pero tengo la misma sensación que con María Joao Pires con Chopin. No se, una sensibilidad especial.

By Alf.

OMMWRITER – Mi editor de textos favorito

Ommwriter LogoOmmwriter es un editor de texto. Su única misión es poner en negro sobre blanco nuestras ideas. No hay cursivas, ni negritas, ni barras de herramientas, ribbons, formatos, tablas, diseños de página, mapas de contenidos, índices… Nada que pueda despistarnos de nuestro trabajo.

Se podría decir que es una evolución de los procesadores de texto de toda la vida (notepad, textedit) centrandose en mejorar la experiencia como escritor.

Tenemos únicamente 4 tipos de letras, de tipografía tan simple que no nos aleja de nuestro objetivo. Expresar nuestros pensamientos, y para ello no nos hace falta una barra de formato.

Cuatro tamaños de letras, que además se aplica a todo el documento, no a una parte en concreto.

Diferentes fondos de escritorio para que nos inspire en nuestro trabajo. Realmente funcionan. Son imágenes oníricas, algunas desenfocadas. No sabría realmente decir que representan, pero me permiten seguir trabajando. No me dispersan.

7 melodías que nos acompañan en nuestra escritura. 7 sonidos diferentes para cuando pulsamos las teclas del teclado. Inspirador.
Guardar y recuperar archivo. Nada más.

Es una herramienta perfecta para cuando nos enfrentamos a una idea, queremos plasmarla de la mejor forma posible, como redactar esa introducción para esa oferta que estamos preparando, un post para nuestro blog, un capítulo de esa novela que no conseguimos finalizar, un email donde queremos expresar nuestro amor a la persona amada……

Llevo bastante tiempo trabajando con ella, en entorno Mac, que sabéis que es con el que trabajo normalmente, pero también existe versión para Windows e IOS. En estos momentos desconozco su precio, pero yo lo adquirí a 1,99 €, un precio mas que adecuado.

Es un producto español. Lo ha desarrollado un pequeño equipo de Barcelona. Os dejo un video adjunto de elaboración de este Post en Ommwriter.

By Nostromo

¿Porqué me gusta correr?

Nunca me ha gustado el deporte.

De pequeño era el niño al que elegían al final cuando se organizaba un partido de fútbol. No era gordito, pero recuerdo que siempre quedábamos los últimos en la elección un niño bastante gordito y yo. Al final nos hicimos amigos.

El único deporte que he practicado con asiduidad es la natación, llegando a formar parte del club de natación Moscardó, pero una mala experiencia en una competición me hizo ver que el deporte, y por lo menos el competitivo,  no era lo mío.
En Noviembre de 2011 comencé a correr. Bueno, comencé por andar, posteriormente a andar y trotar, y ya finalmente trotar.  Los 40 años traen reflexiones vitales, y estas reflexiones me llevaron a la necesidad de cultivar nuevos hábitos. Buscar nuevos horizontes.
¿Porque me gusta correr?. A priori es un deporte “coñazo”. ¡Correr es de cobardes! me dicen. Sonrío de forma inconexa y pronuncio un ¡jejeje! inexpresivo, pues yo tampoco entiendo lo que quieren decir con esa “frase hecha”.
 Me gusta correr por su componente ZEN. Sales a trotar (prefiero decir trotar pues mi ritmo es muy, muy lento) y la única compañía que tienes son tus pensamientos. Últimamente ya no salgo ni con música. La música relaja, y es algo a lo que puedes aferrarte ante una carrera larga, un momento de cansancio. Puedes abstraerte de ese pensamiento negativo que te está diciendo “¿no sería mejor que te parases en aquella terracita y te tomases una cañita bien frequita?”. No salgo con música para disfrutar totalmente de la experiencia.
Correr, y seguir corriendo es fortalecer tu voluntad, dominar tus debilidades. Te llegan pensamientos que te dicen ¿que haces tío, con el calor que hace? ¿te pagan por correr?, ¿pues déjalo!. Y esto es parte de lo que me atrae. ¡No lo voy a dejar!. Yo tengo más voluntad de lo que mi propia mente me quiera hacer creer.
También fortalece tus músculos y mejora el corazón y los pulmones. Es algo solitarío, único. La experiencia de una carrera es totalmente personal. El sudor corriendo por tu cuerpo, el sol cegando, tu respiración, el mar calmado a tu derecha.
Corres es algo que va conmigo. Soy de costumbres minimalistas, y cada día mas. No hay deporte mas minimalista que correr. Unas zapatillas, ropa de deportes y bajarte a la calle. No tienes que realizar grandes desplazamientos, no tienes que coger el coche. No tienes que gastarte un “pastizal” en equipamiento. Atarte las zapas, ponerte las mallas y ya está.
El coste es mínimo, ya que aunque unas zapas buenas cuestan dinero, a alguien con conciencia minimal como yo, y con poco afán consumista le pueden durar años.
Corro sin objetivos. Me interesa el hábito, el que forme parte de mis costumbres semanales, no tanto los “retos” o “metas” que pueda conseguir. Los objetivos conseguidos están muy bien, pero una vez conseguidos producen un efecto de “deshinche”, de relajación sobre tus buenos hábitos conseguidos. Con lo cual está bien marcarte unas carreras en las que participar, unas medias maratones, algún día un maratón… pero sin olvidar que lo importante y verdaderamente saludable es el hábito de correr.
No me gustan los deportes pero….. me gusta correr.
By Nostromo.